La explicación más extendida de la forma en la que funcionaba el patrón oro es mediante el mecanismo flujo-especie de David Hume (Hume, 1752). Sin embargo, en el mejor de los casos esta explicación es incompleta. Vamos a ver que en el patrón oro clásico se utilizaba muchísimo más el sistema de crédito que el movimiento físico de oro como forma de pago en el comercio internacional.

El oro ha sido durante siglos utilizado como dinero (Menger, 1892). La gran liquidez del oro, altamente valorado fuera del uso monetario por razones ornamentales, lo hace un muy buen candidato a ser dinero. El oro posee además ciertas características objetivas que lo hacen buen dinero (Callahan, 2002). Sin embargo, a pesar de que el oro ha sido valorado por prácticamente todas las civilizaciones, no todas lo utilizaban como dinero (Snarskis, 2003). Por ejemplo, el oro necesita una metalurgia moderna para que una de sus buenas características monetarias (la divisibilidad) pueda ponerse de relieve[1].

Por tanto, en la historia económica el oro ha sido protagonista monetario durante siglos, pero lo ha sido bajo muy diversos regímenes monetarios: desde el intercambio directo de monedas hasta el patrón cambio-dólar que termina en 1971. En este artículo vamos a analizar las principales características del patrón oro clásico (1870-1914) y en siguientes artículos veremos las características de otros regímenes monetarios basados en el oro.

Empecemos analizando el desdoblamiento monetario entre unidad de cuenta y medio de intercambio (Bondone, 2012) que se da en varios patrones monetarios, incluido el patrón oro.

Oro como unidad de cuenta, medio de intercambio y liquidador último

Cuando muchos economistas se refieren al patrón oro, algunos tan prominentes como Milton Friedman, en realidad se están refiriendo a un sistema en el que lo circulan son monedas de oro de diferentes denominaciones y moneda de plata u otro metal para denominaciones pequeñas (Friedman, 1961). Friedman denomina como patrón oro real tan sólo un sistema en el que la unidad de cuenta, el medio de intercambio, y el liquidador último coinciden, cualquier otra cosa es un “pseudo patrón oro”.

Entendemos por medio de cambio aquel bien (o promesa a entregar bien) que cambia de manos en los intercambios al contado. Por su parte, entendemos como unidad de cuenta la función de “vara de medir”, el resto de mercancías se expresan en función del bien que actúa como dinero. El bien unidad de cuenta es el patrón en el que se compara el valor de diferentes mercancías. Con liquidador último nos referimos a la cualidad que tiene un bien de finalizar, mediante su traspaso, una deuda o cualquier otro tipo de transacción.

Las funciones de medio de intercambio y unidad de cuenta pueden estar perfectamente separadas. En el patrón oro clásico el oro seguía siendo un medio de cambio, pero un medio de cambio subsidiario (Hawtrey, 1939). Pueden perfectamente coexistir varios dineros con diferentes funciones monetarias en un momento y lugar determinados. Aunque el dólar, el euro o cualquier otra moneda son unidades de cuenta, la mayor parte de intercambios los realizamos mediante transferencias bancarias. Por tanto, los depósitos en euros (literalmente promesas a entregar euros) serían medio de cambio aunque bajo ningún concepto harían de unidad de cuenta[2]. Algunas monedas de oro de la república romana tenían cabezas de ganado dibujadas, esto nos da una pista de que en aquel tiempo el oro era medio de cambio y las cabezas de ganado probablemente todavía retenían su cualidad de ser unidad de cuenta.

En la historia monetaria algunas veces el oro ha sido unidad de cuenta y medio de intercambio y otras veces ha realizado sólo una de estas dos funciones.

En el patrón oro las unidades de cuenta realmente eran las diferentes monedas nacionales (libra esterlina, dólar, francos,…). A pesar de ello, el oro retenía dos funciones esenciales:

  • El oro fija precio unidades cuenta nacionales

En los diferentes patrones oro las unidades de cuenta nacionales estaban fijadas con respecto al oro. Esta es una de las características que daba una estabilidad enorme al patrón oro puesto que existía una casi completa estabilidad entre tipos de cambio entre diferentes países. Esta característica también hacía que el patrón oro clásico fuese el primer sistema monetario de alcance mundial.

Se podría incluso defender que el oro, en el patrón oro, hacía de unidad de cuenta internacional al estar el resto de unidades de cuenta fijadas en base a este metal. El oro era la unidad de cuenta por excelencia (Menger, 1892).

  • El oro hace de liquidador último

El oro es la mercancía que extingue deudas finalmente, tanto en el mercado nacional como sobre todo en el mercado internacional. Como vamos a ver más adelante, en el patrón oro clásico, los movimientos de oro entre países no eran nada comunes, los pagos no se hacían en oro, sino en promesas a entregar oro que se compensaban entre sí. Incluso cuando no se podían compensar las deudas surgidas del comercio internacional, algunos mecanismos se ponían en marcha antes de que el oro cambiara viajara de un país a otro. Si todo lo demás fallaba, el movimiento de oro hacía de forma de pago última entre países.

Patrón oro clásico: 1870-1914

El patrón oro clásico es un sistema monetario de alcance mundial que ata las unidades de cuenta de los diferentes países a un activo externo (el oro).

La adopación del patrón oro clásico fue un proceso gradual que ocurre durante todo el siglo XIX (Enzig, 1929), aunque habitualmente se considera que se inicia en 1870, después de que múltiples países importantes económicamente vayan vinculando sus monedas al oro[3]. En 1880 la práctica totalidad de los países desarrollados estaban bajo el patrón oro (López-Córdova & Meissner, 2003). El patrón oro clásico finaliza con el estallido de la Primera Guerra Mundial en 1914[4]. En 1914, 59 países se encontraban en el patrón oro clásico.

El patrón oro clásico es un sistema relativamente automático, pero no completamente automático. La forma más utilizada de explicación del patrón oro clásico es mediante el mecanismo flujo-especie de David Hume (Hume, 1752)[5]. Sin embargo, este planteamiento no incluye el rol crucial que juega el crédito en el funcionamiento del patrón oro mundial. Por tanto, vamos a explicar más en detalle el funcionamiento del patrón oro clásico.

Funcionamiento patrón oro clásico; elementos básicos

Para entender completamente el patrón oro clásico debemos entender los siguientes conceptos:

  • Precio par entre monedas

En el patrón oro clásico, cada moneda nacional es una unidad de cuenta que representa una cantidad (o peso) de oro determinada. Representa esa cantidad de oro porque, de facto, es una promesa del banco central que emite la moneda a entregar dicha cantidad de oro. El precio par entre dos monedas es el resultado de comparar las cantidades que ambas monedas prometen entregar a su poseedor (Scott, 1902).

Por ejemplo, en el patrón oro clásico, el tipo de cambio entre el dólar y la libra esterlina fue muy cercano durante todo el periodo a 4,86$/£. La libra valía 4,86 veces un dólar básicamente porque prometía entregar 4,86 veces el oro que prometía entregar el dólar. Por tanto, el precio par entre dólar y libra es 4,86.

En concreto el precio par era de 4,866565 ya que el dólar contenía 23,22 gramos de oro puro y la libra o soberano de oro 113,0016 granos (Scott, 1902)

El precio par puede diferir del tipo de cambio de mercado. Se habla de descuento o premio de una moneda en relación a otra, si su tipo de cambio se encuentra por encima o por debajo del precio par[6]. La libra tiene descuento o el dólar tiene premio si el tipo de cambio es inferior a 4,86. Por el contrario, la libra tiene premio o el dólar descuento cuando el tipo de cambio es superior a 4,86. Cuando esto ocurra, varios mecanismos se ponen en marcha para revertir el proceso. Los veremos un poco más abajo.

  • Puntos exportación/importación de oro

Los puntos oro son aquellos tipos de cambio que provocan exportación o importación de oro.

En el patrón oro clásico hay cierto margen en el que el tipo de cambio se puede mover más allá del precio par sin que provoque movimientos de oro. Pensemos que cuando se mueve el tipo de cambio fuera del precio par, significa que el oro tiene un precio diferente en dos lugares. Por tanto, es rentable moverlo desde el lugar que tiene un precio bajo hasta el lugar que tiene un precio alto. Veamos el mecanismo con un ejemplo:

Si el tipo de cambio de la libra y el dólar llega a 5$/£ aparecería una oportunidad de arbitraje. Si tengo 100 dólares, podría ir a un banco americano y reclamar 2322 granos de oro (23,22*100 dólares). Acto seguido iría a Londres y cambiaría el oro por 20,55 libras (2322 granos/113,0016 granos por libra). Una vez hecho esto volvería a cambiar mis libras por dólares y conseguiría 102,74$. Si el tipo de cambio se mantiene inalterado se puede repetir el arbitraje.

En nuestro ejemplo hemos conseguido una rentabilidad de nuestro arbitraje de un 2,74% en dólares, sin embargo hemos hecho algo de trampa. Mover oro entre países es costoso y se tiene que tener en cuenta esos costes a la hora de determinar la rentabilidad del arbitraje. El coste de mover oro en la época del patrón oro se calculaba entre el 4,3% y 4,9% del valor del propio oro (Morgenstern, 1959). Otros autores dan unas cifras mucho más bajas, mover oro entre Londres y Nueva York costaría aproximadamente 0,5% del precio del oro y mover oro entre plazas más lejanas conllevaría el 1% del precio del oro (Hawtrey, 1939).

Por tanto, existe una franja dentro de la que se mueve el tipo de cambio que no provoca movimientos físicos de oro. Esta franja también se denomina puntos de exportación e importación de oro. El punto de exportación de oro para Estados Unidos estaba en 4,89$/£ y el punto de importación en 4,845$/£ (Morgenstern, 1959).

Vamos a ver que cuando el tipo de cambio se mueve dentro de los puntos oro, si se producen movimientos, pero en este caso los movimientos serán de crédito, no de oro.

  • Letras de cambio y otros documentos de crédito

La letra de cambio era (y todavía es) uno de los instrumentos de crédito más utilizados en el comercio nacional e internacional (Belovski, Majhosev, & Dujovska, 2016). Las letras de cambio es el instrumento por antonomasia para transferir bienes desde los productores o mayoristas hasta los mercados minoristas (Fekete, 2007). La letra de cambio es un instrumento para trasferir una deuda a un nuevo acreedor. Toma la forma de orden escrita del acreedor inicial al deudor de pagar al nuevo acreedor (Hawtrey, 1939).

En las letras de cambio aparecen tres agentes:

  • Librador: Elabora orden de pago (acreedor inicial)
  • Aceptante: Se compromete a pagar (deudor)
  • Beneficiario: El que recibe el dinero en última instancia (nuevo acreedor)

En comercio internacional el librador suele ser el exportador (acreedor inicial), el aceptante es el importador (deudor), y el beneficiario suele ser una entidad bancaria (nuevo acreedor). Cuando la entidad bancaria adelanta el dinero al librador de la letra se dice que descuenta la letra. Cuando la letra es vendida a otro agente económico se dice que la letra es re-descontada (Hawtrey, 1939). También es posible que el aceptante (deudor) en la letra de cambio sea otro intermediario financiero, en concreto el banco del importador.

Las letras de cambio son documentos de crédito pagaderos a corto plazo, menos de tres meses (Fekete, 2007). El precio de las letras puede cambiar entre el momento en que se libran y el momento en que se pagan. Lo usual, al igual que cualquier otro activo financiero, es que su precio vaya creciendo a medida que se va acercando su vencimiento hasta que se iguala con su valor nominal[7].

Un aspecto crucial de la letra de cambio para el propósito que nos atañe es el lugar de pago y la moneda utilizada. Las letras de pago son pagaderas por parte del aceptante en un lugar determinado y en una moneda concreta (Hawtrey, 1939).

Existen otras formas de pago internacionales con un funcionamiento similar al de las letras de cambio; un deudor ordena pagar al acreedor en un sitio concreto y en una moneda concreta[8].

Una vez que tenemos claros los tres elementos; precio par, puntos oro y funcionamiento de las letras de cambio, vamos a ver como se relacionan todos estos elementos en el sistema de pagos internacional.

Sistema de pagos internacionales mediante crédito: banca corresponsal y pagos por compensación

El comercio internacional da lugar a saldos deudores por parte de unos agentes económicos situados en un país y a saldos acreedores en otros agentes económicos situados en otro país[9]. En un patrón oro, los acreedores (exportadores) quieren ser pagados en su propia moneda mientras que los deudores (importadores) usualmente sólo pueden pagar en su propia moneda (Hawtrey, 1939)[10]. Así, cuando un exportador (acreedor) recibe una orden de pago en una moneda diferente a la suya, vende la moneda extranjera para comprar moneda nacional. Una forma de hacer dicha transacción es mediante el envío del oro contenido en la moneda extranjera y la acuñación de moneda nacional con ese mismo oro. Así, un exportador afincado en Estados Unidos que recibe una orden de pago en libras en Londres puede canjear las libras por oro, mandar el oro a Estados Unidos, y finalmente acuñar dólares. Sin embargo es mucho más fácil, rápido, y barato hacer la transacción mediante el uso de crédito y del sistema bancario internacional.

Es el sistema bancario el que se encarga de realizar pagos internacionales mucho antes de que cualquier movimiento de oro tenga lugar. Varios bancos o intermediarios financieros se encargan de hacer compensaciones entre las órdenes de pago y de cobro que un país tiene con el exterior.

La forma en la que el sistema bancario compensa órdenes de pago es mediante la banca corresponsal (James & Weiman, 2010). La banca corresponsal funciona mediante la apertura de cuentas cruzadas entre bancos situados en diferentes países. Ilustremos el funcionamiento de la banca corresponsal con un ejemplo de dos bancos situados en dos países. El banco A, situado en Estados Unidos, abre una cuenta en el banco B situado en el Reino Unido, la cuenta está denominada en libras. De la misma manera, el banco B abre una cuenta en el banco A, la cuenta está denominada en dólares. De esta manera, y como vamos a ver a continuación, el sistema bancario puede compensar balances que surgen de transacciones internacionales sin necesidad de mover físicamente el oro mediante aumentos y decrementos en esas cuentas. Cuando algunos clientes de uno de los bancos acumula deudas en el comercio internacional (por importaciones), también su banco acumula balances deudores (incrementa la cuenta de pasivos con bancos extranjeros). De igual manera, cuando otros clientes acumulan saldos acreedores (por exportaciones), su banco acumula balances acreedores (incrementa activos en bancos extranjeros). En el curso normal de los eventos, las cuentas deudoras se cancelan con las cuentas acreedoras y, mediante la compensación bancaria, se evita incurrir en costosos movimientos de oro. En la siguiente sección veremos que ocurre cuando quedan balances pendientes.

Por tanto, si un importador, cliente del banco A, desea importar a Estados Unidos mercadería proveniente del Reino Unido deberá hacer un pago a un exportador británico, supongamos que el exportador es cliente del banco B. Cuando esto ocurre, el importador paga en dólares al banco A y el exportador recibe libras esterlinas en el banco B. Desde el punto de vista del sistema bancario existen dos opciones (Hicks, 1989):

  • El banco B (banco británico) incrementa su cuenta en dólares en el banco A

En este caso incrementan los activos del banco B y los pasivos del banco A. El banco B incrementa sus activos dólares a la vez que incrementa sus pasivos (monetarios) en libras con el exportador británico. Por su parte, el banco A incrementa sus pasivos en dólares con el banco B a la vez que caen sus pasivos (monetarios) en dólares con el importador norteamericano.

Tanto el importador como el exportador se pueden dar por pagados, sin embargo, desde el punto de vista bancario, existe un exceso de dólares en relación a las libras adeudadas por parte del banco británico (banco B) y una carencia de libras en relación a los dólares adeudados por parte del banco americano (banco A).

En las cuentas T podemos ver la operativa completa en este primer caso. Iniciamos suponiendo que el banco A y el banco B ya son bancos corresponsales y han abierto cuentas cruzadas por valor de $100 millones. Al tipo de cambio del patrón oro clásico (4,86$/£), $100 millones es aproximadamente £20,6m.

Introducimos ahora al importador norteamericano (cliente del banco A) y al importador británico (cliente del banco B). Asumimos que el importador ya cuenta con el dinero para realizar la transacción ($1 millón) y que ese dinero está depositado en el banco A. Asumimos también que el exportador cuenta ya con la mercancía valorada en £206.000 ($1 millón).

Todos los balances juntos quedarían así:

Ahora se realiza la transferencia de la mercadería y los bancos instrumentan el pago. Los balances tanto del importador como el exportador reflejan que el intercambio efectivamente ocurre como vemos a continuación.

 

Como vemos, desde el punto de vista del importador y del exportador, todo queda zanjado. Veamos ahora como los bancos han instrumentado el pago.

Vemos como efectivamente el banco A ha incrementado sus pasivos con el banco B a la vez que el banco B ha incrementado sus activos en el banco A. Lo interesante es ver como ahora el banco B tiene una posición en dólares no cubierta con el banco A, es decir es acreedor neto. Tiene 101 millones de dólares en una cuenta con el banco A mientras que el banco A sólo tiene el equivalente a 100 millones de dólares en una cuenta en el banco B (en realidad tiene 20,6 millones de libras, pero valorados a precio par, serían 100 millones de dólares).

Por su parte, el banco A está en la situación contraria, tiene una posición netamente deudora con el banco B. Tiene en el activo el equivalente a 100 millones de dólares (20,6 millones de libras) y en el pasivo 101 millones.

Esta posición acreedora del banco A y deudora del banco B se puede dar rápidamente la vuelta en el momento en el que exportadores de Estados Unidos vendan a importadores del Reino Unido. De esta manera, se instrumentan pagos sin la necesidad de hacer pesados y caros movimientos de oro.

Esta forma de hacer compensación no es la única posible, existe una forma alternativa.

  • El banco A (banco americano) disminuye su cuenta en libras en el banco B

En este segundo caso caen los activos del banco A y los pasivos del banco B. El banco B disminuye sus pasivos en libras con el banco A a la vez que incrementa sus pasivos (monetarios) con el exportador británico. El Banco A disminuye sus activos en libras a la vez que caen sus pasivos (monetarios) con el importador americano.

Una vez más las transacciones se pueden dar por finalizadas en lo que a importador y exportador se refiere, sin embargo desde el punto de vista bancario existe un exceso de dólares en el banco británico y una carencia de libras en el banco americano.

En las cuentas T los tres primeros pasos serían idénticos a los mostrados en el primer punto, de forma que las cuentas quedarían así antes de hacer la compensación bancaria.

La diferencia con el caso anterior viene en la forma de hacer la compensación. La instrumentación del pago se hace ahora mediante caída de los depósitos que tiene el banco A en el banco B.

Así vemos como ahora el banco A ha pasado de tener £20,6 millones a £20,4 millones en una cuenta en el banco A. El banco B sigue teniendo una posición acreedora frente al banco A, en concreto tiene $100 millones de activo frente a un pasivo de $99 millones. El banco A por su parte tiene una posición deudora con el banco B (activo de $99 millones y pasivo de $100 millones).

Por tanto, en el primer caso la transacción se salda con un incremento en la cantidad de crédito y en el segundo caso con una disminución de la cantidad de crédito, sin embargo, en ambos casos la posición relativa de los bancos ha cambiado. El banco B (banco británico) ha pasado a ser un acreedor neto del banco A (banco americano). En ambos casos la transacción ha finalizado desde el punto de vista del exportador y del importador, sin embargo el balance entre bancos ha sido modificado en favor del banco británico. Sería normal que otra transacción contraria (exportación de Estados Unidos a Reino Unido) moviera los balances bancarios de nuevo a una posición en la que no existen posiciones acreedoras ni deudoras. Cuando estas transacciones no llegan, es decir cuando existe un exceso constante de exportaciones de un país a otro[11], otros mecanismos entran en acción, mecanismos que vamos a ver en el siguiente epígrafe.

En definitiva, cuando un país incrementa su exportación a otro país, su sistema bancario acumula activos en moneda extranjera o disminuye pasivos en moneda nacional[12]. Cuando un país incrementa su importación desde otro país, su sistema bancario des-acumula activos en moneda extranjera o incrementa pasivos en moneda nacional.

El funcionamiento básico del crédito en el patrón oro es este, sin embargo, lidiar en monedas diferentes, a pesar del precio par que conlleva el patrón oro, tiene complicaciones adicionales.

Sistema de pagos internacionales mediante crédito: pago balances netos y el problema de tener diferentes monedas

Los bancos que realizaban transacciones internacionales en el patrón oro usualmente no deseaban una gran exposición neta a otra moneda (Hawtrey, 1939). Sin embargo, una pequeña exposición a otras monedas permite compensar transacciones que generan posiciones deudoras con transacciones que generan posiciones acreedoras. En nuestro ejemplo el banco B tiene una exposición neta al dólar, pero una operación de exportación desde Estados Unidos al Reino Unido causa un movimiento contrario al expuesto y la exposición al dólar desaparece. Si la operación de exportación desde Estados Unidos al Reino Unido efectivamente ocurre, entonces balances deudores y acreedores se compensan y se han podido realizar transacciones internacionales sin necesidad de hacer movimiento alguno de dinero.

El sector bancario, en el ámbito internacional, hace una labor muy parecida a la que realiza en el ámbito nacional. En el ámbito nacional, el sector bancario permite realizar pagos y cobros sin que el dinero cambie de lugar, mediante incremento de depósitos de un cliente y decremento de depósitos en otro cliente (Hicks, 1989). De manera muy parecida, en el ámbito internacional, el sector bancario, mediante la banca corresponsal, permite que los saldos acreedores y deudores que generan las transacciones internacionales se compensen y se haga innecesario que el dinero cambie de lugar.

Sin embargo, existe una importante diferencia entre el ámbito nacional e internacional en el que opera el sector bancario. Y es que en el ámbito nacional suele existir una única unidad de cuenta y en el ámbito internacional existen múltiples unidades de cuenta (Libra, Dólar, Yen, etc…). Como ya hemos mencionado, el sector bancario que hacía compensaciones internacionales pretendía, en el patrón oro, evitar posiciones netas positivas o negativas muy grandes. La forma de evitarlo es confiar en el mecanismo de compensación ya explicado anteriormente, pero si esto no es suficiente, los bancos corresponsales venden en el mercado los excesos de moneda nacional o extranjera que puedan tener.

Cuando los bancos corresponsales compran o venden moneda extranjera o nacional modifican el precio de dichas monedas. Cuando una moneda tiene sobre-oferta su precio baja por debajo del precio par (tipo de cambio incrementa), esto ocurre cuando existe un exceso de importaciones sobre las exportaciones[13]. Por el contrario, la sobre-demanda de una moneda hace que su precio aumente por encima del precio par (tipo de cambio cae), la razón aquí es un exceso de exportaciones sobre las importaciones[14].

Cuando el precio de la moneda se mueve por debajo del precio par, se pone un freno a las importaciones ya que se hacen comparativamente más caras y se incentivan las exportaciones al hacerse más barato para los extranjeros comprar en el país. Por el contrario, cuando el precio de la moneda se mueve por encima del precio par, las importaciones empiezan a crecer ya que el poder adquisitivo de la moneda en el exterior crece, también se hacen poco atractivas las exportaciones, ya que el país se hace “caro” para los extranjeros. Por tanto, el desvío de los tipos de cambio con respecto a su precio par provoca movimientos en sentido contrario que tienden a contrarrestar el exceso de exportaciones o de importaciones que provocó inicialmente el desvío con respecto al precio par.

Pero los cambios en el tipo de cambio pueden no ser suficientes para contrarrestar el desequilibrio comercial. Una vez que se alcanzan los puntos oro, es el oro el que empieza a fluir desde el país con exceso de importación hasta el país con exceso de exportación. Es aquí, y sólo aquí, cuando la explicación clásica sobre el funcionamiento del sistema de pagos internacional, que viene desde Cantillon y Hume, tiene cierto sentido[15]. Los países pagan con oro cuando las posibilidades de pagar mediante compensación usando el sistema financiero se agotan.

La mayor parte de personas eran completamente ignorantes del sistema monetario que gobernaba el mundo. Esto cambia con el patrón cambio-oro, donde el público era perfectamente consciente de los movimientos de oro a nivel mundial e incluso existían grupos que hacían presión para evitar salidas y promocionar entradas del metal áureo (Enzig, 1929).

Patrón oro clásico como el mejor sistema monetario que ha existido

El “centro” del patrón oro clásico es el Banco de Inglaterra (Fekete, 2014). El Banco de Inglaterra era la cámara de compensación mundial. El increíble desarrollo del sistema bancario inglés permite operar el sistema mejor que en ningún otro lugar. En el pico de su influencia, el sistema bancario inglés llegó a financiar el 60% del comercio internacional (Kynaston, 1995).

El patrón oro clásico incrementó de forma notable el comercio internacional en aquellos países que se encontraban bajo la influencia del patrón oro. En concreto, el volumen de comercio mundial creció entre un 20% y un 30% entre 1880 y 1910 sólo debido al efecto del patrón oro (López-Córdova & Meissner, 2003)[16].

Que el patrón oro incremente el comercio, y el nivel de división del trabajo y división del conocimiento internacional (Huerta de Soto, 1992), no es casualidad. Los tipos de cambio estables son un prerrequisito para que se pueda entrever el patrón de especialización de cada economía o zona económica y para el desarrollo dinámico de las ventajas competitivas de cada lugar (Haberler, 1936).

La ausencia de movimientos repentinos en el poder adquisitivo de la unidad monetaria y la práctica ausencia de cambios en los términos de intercambio de un país con otro favorece la inversión productiva a largo plazo y el crecimiento económico (de Grauwe & Schnabl, 2008). La acumulación de capital es uno de los mejores predictores del crecimiento futuro de una economía (Mankiw, Romer, & Weil, 1992).

El patrón oro además proporciona un límite a movimientos especulativos. El oro es el activo que no es el pasivo de nadie más (Mehrling, 2012). Cuando los agentes económicos pretenden ganar liquidez pueden hacerlo “hasta el final”, hasta recuperar el activo que hace de liquidador último y evitar la expansión de crédito y medios de pago que utilizan como reserva última el oro. En un régimen de patrón oro, los diferentes intermediarios en el mercado de crédito utilizan el oro como base sobre la que apalancar la creación de nuevo crédito. Cuando algunos agentes económicos se percatan de un incremento en la especulación y por precaución cambian sus promesas de pago (depósitos, moneda nacional, y otros) por oro, ponen un límite claro a la actividad especulativa al privar de la base de todo el sistema de crédito a los intermediarios financieros.

En un régimen de inconvertibilidad, donde no existe un activo liquidador último que no sea el pasivo de nadie más, la ganancia de liquidez de unos agentes económicos puede ser contrarrestada por el sector bancario o por el banco central. En caso de sobre-especulación en el sistema bancario, podría ocurrir una huida de los depositantes hacia la moneda nacional, en este caso, el banco central recibe nueva financiación (más demanda para sus pasivos) y, si el banco central no está obligado a entregar oro o cualquier otro activo, puede extender toda la nueva financiación recibida al sistema bancario del que huyen los depositantes. De esta manera, la sobre-especulación puede continuar y alcanzar nuevos límites.

Incluso se podría decir que la función principal del patrón oro no es la estabilización de precios como muchos defensores del patrón oro argumentan (Skousen, 1977), sino que es la estabilización del tipo de descuento y del tipo de interés (Fekete, 2014).

La Primera Guerra Mundial prácticamente destruye el patrón oro. Los mercados financieros internacionales, con sede en Londres, se vuelven muy inestables y desorganizados. Todos los países salen del patrón oro debido a la Primera Guerra Mundial. Aunque se consideraba que la salida del patrón oro iba a ser temporal, hasta que la guerra acabara (Crabble, 1989), los países tardaron muchos años en volver a vincular sus monedas al oro y lo hicieron además en un clima de grandes desequilibrios económicos.

Conclusión

En definitiva, la explicación “tradicional” del funcionamiento del patrón oro es sólo parcialmente cierta. Si no tenemos en cuenta el funcionamiento del pago por compensación, el rol del sistema financiero y los movimientos de los tipos de cambio nos estamos perdiendo lo más interesante y posiblemente los aspectos más extraordinarios del patrón oro.

En próximos artículos veremos la forma que toma el patrón oro después de la Primera Guerra Mundial (patrón cambio-oro) y después de la Segunda Guerra Mundial (patrón cambio-dólar).

[1] Sin metalurgia moderna no hay posibilidad de dividir el oro fácilmente y de forma económica. Esta es la razón por la cual las culturas precolombinas de la actual América Latina no utilizaban el oro como dinero a pesar de ser altamente valorado.

[2] Aunque usualmente coinciden 1 a 1 la unidad de cuenta y los pasivos bancarios, existe un precio entre ambas, el precio par (Mehrling, 2017). El precio puede diferir si el sector bancario no es cuidadoso con sus inversiones.

[3] Se puede considerar que el Reino Unido se encuentra en un patrón oro desde al menos 1717 cuando Sir Isaac Newton, en aquel momento director de la ceca inglesa, establece un tipo de cambio entre oro y plata que sobrevalora al oro e infravalora a la plata. Por tanto, mediante la operación de la Ley de Gresham, la plata desaparece de la circulación excepto para pequeños pagos y el Reino Unido queda en un patrón oro (Hawtrey, 1939).

[4] Tan imbuido estaba el patrón oro en la mentalidad colectiva que cuando estalla la Primera Guerra Mundial los analistas pensaban que sería una guerra relámpago ya que las reservas de oro de Alemania y Austria-Hungría se acabarían muy rápidamente y serían vencidas por las mucho más potentes finanzas de los países de la Entente (Mulder, 2018). Sin embargo, la guerra no se iba a financiar con impuestos, sino principalmente con la emisión de deuda y la monetización parcial de la misma. Para esto, era necesario salir del patrón oro. En Gran Bretaña y Estados Unidos los impuestos apenas pagaron un 25% de los esfuerzos de guerra, en Italia y Alemania menos del 15% y en Austria-Hungría, Rusia y Francia los impuestos no pagarían absolutamente nada del esfuerzo de guerra (Mulder, 2018).

[5] Anteriormente a David Hume el mecanismo fue explicado por Richard Cantillon, sin embargo no existen pruebas de que Hume leyera a Cantillon antes de desarrollar su teoría (Viner, 1937).

[6] Los países tienen que estar en el mismo patrón (oro, plata u otro), si no, el propio concepto de precio par carece de significancia.

[7] Siempre y cuando no existan dudas de que el pago final será realizado. En el caso de las letras de cambio este riesgo es mínimo (Hicks, 1989).

[8] Se podría considerar al cheque como un tipo concreto de letra de cambio. El cheque está emitido por un acreedor (librador) ordenando a su deudor, en este caso un banco (aceptante) que pague una suma de dinero a un tercero (beneficiario).

[9] Los movimientos de capitales dan lugar al mismo fenómeno (saldos acreedores en unos países y saldos acreedores en otros países).

[10] Podríamos afirmar que en otros regímenes monetarios esta afirmación también es cierta.

[11] Asumiendo que no existen balances con terceros países que dejen las posiciones deudoras y acreedoras dentro de límites tolerables.

[12] Siendo estos activos y pasivos principalmente órdenes de cobro y órdenes de pago

[13] En algún momento se espera que los bancos corresponsales se deshagan del exceso de moneda nacional derivado del pago que hacen importadores y que no es cubierto con moneda extranjera que reciben exportadores.

[14] Bancos corresponsales se deshacen del exceso de moneda extranjera (o compran moneda nacional) para restablecer sus balances.

[15] De hecho, el propio Hume consideraba que los cambios en el tipo de cambio podrían no ser suficientes para restablecer el equilibrio en la balanza de pagos (Viner, 1937).

[16] Estas cifras son con los supuestos más conservadores. En versiones anteriores (y más extensas) del paper, se afirmaba que el comercio podría haber llegado a crecer más de un 60% solamente por efecto del patrón oro.

Share: